No se ha encontrado ningún resultado

    ¿Como es que los Cristianos Dejan de Cambiar Emocionalmente – Después de algunos años?

    Una transformación temprana masiva seguida por un acomodo en las normas religiosas sub-culturales es un patrón común entre los cristianos de niñez emocionalmente dañada. La vida de iglesia provee muchos escondites y madrigueras donde podemos escondernos del Espíritu Santo y del duro trabajo emocional de la transformación. En muchos casos las emociones dolorosas no son comprendidas por el clérigo y por algunos consejeros cristianos y se hace mucho daño. Este estudio busca traer sabiduría y balance al manejo cristiano de las emociones. Sin embargo no toda es la culpa de clérigo, la iglesia o el manejo inadecuado teológico y concejal. Mucho es nuestra culpa. Cada uno de nosotros tiene mecanismos de defensa contra los cambios, tales como la racionalización, la proyección y negación. Evitamos tratar con Dios y enterramos el cambio.

    Aun así creo que uno de los mayores obstáculos en la salud cristiana emocional es que simplemente no entendemos nuestras emociones o nos faltan mecanismos para tratar con ellas.

    Muchos cristianos ignoran enseñanzas Escriturales sobre la vida emocional y así se pierden con algunas técnicas básicas que solo raspan la superficie del problema. En forma paradójica, también tomamos nuestras emociones demasiado en serio y las hacemos la fuente de nuestra auto estima espiritual. Cuando nos sentimos santos y positivos nos juzgamos como “arriba”espiritualmente y cuando nos sentimos distantes o deprimidos nos juzgamos “abajo” espiritualmente. De hecho la conexión entre las emociones y la espiritualidad es muy leve.

    Algunas personas muy felices y optimistas son carnales y mundanos, mientras que otros serios y sobrios son profundamente espirituales – y lo contrario aplica también. Mientras que es ciertamente preferible sentirse bien y “regocijarse en el Señor siempre” aun el Apóstol Pablo tuvo tiempos de intensa presión y desmotivación. Vemos esto particularmente en sus cartas a los Corintios. Y, De hecho, Jesús fue conocido como “un hombre de penas y que conocía el dolor” Aun las emociones que nos tientan no son pecaminosas. Jesús fue “tentado en todo, pero sin pecado” aunque hay una profunda conexión entre nuestras emociones y nuestro carácter.

    Publicar un comentario

    Anterior Siguiente

    نموذج الاتصال